LOS VIAJES DE EXPEDICIÓN
Hace unos días me encontraba descansando del almuerzo y veía en un canal de televisión las aventuras de una bióloga marina, la cual se había dirigido a la antártica en busca de el estudio de las numerosas especies marinas como lo son los pingüinos, las ballenas, los cuales soportan ínfimos grados de temperatura y que llama la atención justamente sus métodos de supervivencia en esas condiciones, es obvio que su fisiología está condicionada para ello, pero que sobre todo el entorno y los cambios a través de miles y millones de años haya producido dichos niveles de resistencia.
Bueno, prosiguiendo con el relato, esta bióloga marina se dirigía a este lugar con ese propósito, sin embargo, durante el largo viaje a la antártica se encontró con otros colegas, con los cuales procedió al intercambio de información acerca de lo que se encontraría en esa zona. Muchos de estos científicos ya habían estado muchas veces en dichos lugares, es por ello que pudieron darle una vista más real acerca de lo que en verdad era la antártica.
Uno de los tantos estudios se acercó donde estaba la bióloga marina y empezó a hacer una serie de preguntas acerca de sus expectativas en dicho lugar al que se dirigía, obviamente la mente de la bióloga estaba concentrada en el estudio de los grandes animales que habitan en la zona, sin embargo, este biólogo hizo que la mujer se percatara acerca de la variedad de fauna que habitaba en dicho lugar, es decir, no sólo podía concentrarse en lo que podíamos ver a la luz de nuestros ojos, sino que había mucho más que descubrir en ese lugar.
Es así como este biólogo invitó a su colega de labores para efectuar una visita a una zona en la antártica que poseía las características más cercanas en la tierra con el planeta Marte, es decir, era la única zona en dicho continente que no se encontraba tapada por los extensos bloques de hielo como es usual poder ver en todo el paisaje antártico.
En dicho lugar procedieron a recoger muestras de la tierra, las cuales, posteriormente fueron analizadas vía el microscopio. En esa observación se pudo ver que en esa zona existía numerosa variedad de vida, la cual estaba en un estado casi paralizado y que con la conjunta acción del agua, pasaban a reinsertarse como por arte de magia en la vida y el movimiento.
Como se puede apreciar, en estos viajes a la antártica que son tan complicados de hacer y en donde solamente pocas personas pueden acceder, es importante ir con una visión mucho más abierta de lo que en ese lugar acontece. Obviamente este tipo de viajes va más allá de lo meramente turístico, sin que son viajes con fines calculados para la investigación científica y el descubrimiento de muchas cosas nuevas que ese continente aún nos tiene que brindar.