DILEMA ENTRE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA CONSERVACIÓN MEDIOAMBIENTAL: PROBLEMAS CON EL ECOTURISMO EN KENIA
Kenia, ese país africano conocido por la hermosura de sus paisajes, y por su riqueza en vida animal, ha estado estas últimas semanas en el ojo público debido a los constantes conflictos armados entre grupos de manifestantes y la policía, los cuales han puesto en aprietos a los pobladores y a los turistas extranjeros que en este momento se encuentran en el lugar, y también a las incontables agencias de viajes que ofrecen tours en dicho país, ya que por estas fechas nadie quiere viajar a Kenia. Por otro lado, las recientes noticias sobre el mal momento que están pasando las mencionadas agencias, han traído a colación otro importante problema: los conflictos internos que trae el “ecoturismo”.
Desde los años 70’, en dicho país africano, se implementaron ciertas políticas para acrecentar el turismo, como la promoción de safaris, campamentos, etc. Sin embargo, para poder conseguir esto, se les ocurrió que la naturaleza debía de encontrarse en el mejor estado, lo más natural posible, por decirlo así. De tal manera que muchas poblaciones indígenas y autóctonas de dichos lugares, fueron desalojadas sin previo aviso y sin ningún tipo de reubicación, ni nada. La idea era la siguiente: el turista extranjero no desea ver indígenas paseando ovejas ni ningún tipo de ganado, ni mucho menos ver casas tan cerca de las reservas naturales, por lo tanto las personas deben trasladarse a otros lugares.
Esta política, lejos de traer desarrollo y generar más trabajo, ha traído desolación, ya que en ocasiones, a pesar de haber fuertes sequías que han costado la vida de miles de personas, el Gobierno no permitía que estos pobladores pudieran trasladarse hacia aquellas reservas naturales de donde habían sido sacados, y donde sí había agua y animales. Este tipo de conducta por parte de las autoridades ha llevado a que muchos se preguntan: ¿Qué es más importante, la vida de las personas o la conservación del medio ambiente pro industria turística? Creo que la respuesta es obvia si tenemos a los seres humanos en mayor estima que al dinero, sin embargo este conflicto aún no halla una solución.
En estos momentos aquellas agencias de viajes que mueven millones de dólares anuales debido a la promoción de safaris y diversos tipos de actividades, principalmente dirigidas al público europeo, se encuentran en stand by, ya que muchos han pospuesto sus vuelos de manera indefinida. Además se teme que el conflicto empeore estos últimos días, por lo cual las principales autoridades de algunos países europeos han hecho un llamado a sus compatriotas para que se abstengan de viajar a Kenia.
Se sabe que el conflicto en la ciudad capital de Kenia, Nairobi, comenzó luego de que fuera reelegido el actual presidente, y, el candidato derrotado alegara que las últimas elecciones fueron fraudulentas, organizando protestas masivas que terminaron con la intervención del cuerpo policial. Dicho enfrentamiento costó la vida de más de 300 personas.
Y respecto al problema del “ecoturismo” esperemos que los organismos encargados de velar por los derechos humanos tomen cartas en el asunto, ya que los grupos indígenas viven en comunión con la naturaleza, y no la depredan, como sí lo hace el hombre de ciudad. Además no es posible que en momento de sequía, se cierren las puertas de las reservas naturales donde sí existe agua con la cual estas personas podrían sobrevivir, al fin y al cabo son ciudadanos kenianos y tienen derechos que deberían ser respetados.