CUANDO LAS VACACIONES EN LISBOA SE CONVIERTEN EN UNA PESADILLA
El caso del que se está hablando hace mucho en todos los medio de comunicación a nivel mundial es el caso de la niña Madeleine Mac Cann, una pequeña niña británica que desapareció hace más de 55 días en Lisboa, lugar hasta donde llegó con sus padres por motivos de vacaciones.
Lo que parecía ser un tiempo vacacional y de viaje que la familia Mac Cann había destinado a su esparcimiento y que incluso para este viaje habían rentado un automóvil para llegar a su destino, dio un giro descomunal. Una noche, mientras los niños dormían (3 son los hijos de la familia), los padres aprovecharon para salir a cenar a un complejo turístico de la zona en donde se alojaban, llamada Playa de la Luz, en Lisboa.
A su regreso, los padres se dieron cuenta que su pequeña niña no estaba, Madeleine simplemente había desaparecido. En ese momento, lo que venía siendo una linda jornada de viaje y de distracción de una típica familia británica, que efectuaba un viaje a Lisboa, se convirtió en una autentica pesadilla.
Hasta el momento se han venido encontrando miles de rastros o indicios acerca del paradero de la niña, sin embargo, todas estas pistas han sido equívocas y no han llevado hasta ahora a nada concreto. Sin embargo, algo que las autoridades si han considerado como seguro es que los padres tienen cierta relación con la desaparición de la niña, pues no se explican como alguien puede dejar a tres niños solos durmiendo y sobre too en un lugar en el cual están en la condición de turistas, por lo tanto, desconocen acerca de los niveles de peligrosidad, tanto de la ciudad que visitan, así como las medidas de seguridad en el hotel o alojamiento.
Hace poco se estipuló que era probable que la niña se haya roto la cabeza en dicho alojamiento y que los padres en su desesperación la reportaran como desaparecida para ganar tiempo mientras la llevaban en su auto hasta España, lugar donde la enterraron clandestinamente. Sin embargo, más allá de cuales fueron las causas de su muerte o desaparición, un tiempo que debió ser de esparcimiento, recreación familiar, relajamiento y diversión en todos los sentidos, pasó a ser para la familia Mac Cann un tiempo de horror, del que aún no pueden librarse del todo y que la justicia, aún tiene mucho que investigar en adelante.
Lo único que se debe esperar es que la verdad salga a la luz, y sin las pruebas que impliquen a otras personas, parece ser que los principales sospechosos sólo son sus padres, de todos modos, si ellos fueron, la justicia los castigará de la manera que se merecen, y por lo que más rogamos es porque el cuerpo de Madeleine, vivo o muerta se encuentre lo más rápido posible.