CARTA A MI MISMA
Hola (si desea puede poner su nombre aquí),
Como sabrás, conozco casi todo lo de tu vida, por no decir todo, y sé que en muchas ocasiones tu espíritu aventurero le gana a tu pasión por otras actividades sedentarias, pero en sí, no puedes evitar de tiempo en tiempo, realizar un viajecito que te sirve para renovar tus fuerzas y venir conmigo, a empezar nuevamente las labores, como si fuera el primer día.
Yo sé, más que nadie, los viajes que en tu cerebro se han estado gestando, es más, podría decir que posees muchas tentativas de viaje, pero yo sé que al final te decidirás por sólo una.
En tu cabeza rondan ideas como España, Brasil, Argentina y Francia, todas se entremezclan, unas con otras allí arriba y al final no sabes bien a donde ir. Lo único que si sé es que cuando te decidas, inmediatamente realizarás ese viaje.
También se que pasas muchas horas buscando pasajes por Internet, viendo que opciones son las más baratas en vuelos y que días un viaje te sale a menor precio que otros, te he visto y no me lo puedes negar, además, has convertido a los portales de líneas aéreas en tu página de inicio, sin contar que estas suscrita a ellas y que periódicamente te llegan correos electrónicos informándote de las últimas ofertas de viaje, todo tu mundo gira alrededor de los viajes.
Además, participas en cuanto concurso haya en el que regalen viajes, tanto por la red como en los supermercados, en las revistas, te inscribiste en el gimnasio sólo porque participabas en un sorteo de viajes, te compraste esos bloqueadores solares, que hasta ahora tienes desde el verano pasado sólo por participar en un sorteo a Brasil, sin contar la variedad de vinos que has comprado porque había la posibilidad de que ganaras un viaje a Buenos Aires.
En tu mente fluyen los viajes y cada noche sueñas que te encuentras en un lugar lejano, junto a tus amigos, te despiertas y en un primer momento te asustas porque sabes que no te has movido, pero luego viene la calma y la tranquilidad y reaccionas dándote cuenta que aún no se pudo concretar ese viaje.
Hasta que logres viajar, yo estaré allí para darte ánimos, sin duda, yo también seré parte de la elección que realices y la suerte en todo caso debe ser de las dos. Así te ganes un pasaje aéreo en un concurso, así lo compres tu en un portal de Internet, así alguien caritativo te lo regale, yo estoy muy segura que esos viajes que tienes en mente se van a concretar, solo es cuestión de esperar un poco, yo sé que lo vas a lograr.
Bueno, me despido, leyendo un poco tu mente, sé que lo que te he dicho es fundamental para ti, y sé que pase lo que pase tú y yo viajaremos juntas, otra vez.