ATRACCIONES DE RÍO DE JANEIRO

Para visitar Río de Janeiro no es necesario esperar hasta el Carnaval. Esta alegre ciudad de Brasil cuenta con suficientes atractivos para visitarla en cualquier momento del año. En Río, la cultura y la diversión se mezclan armónicamente convirtiendo a la ciudad en un lugar lleno de contrastes y color. Para muestra del atractivo que esta ciudad brasilera genera en todo el mundo sólo hay que tomar en cuenta la cantidad de turistas que recibe anualmente: en total son 2 millones de alegres visitantes los que se pasean por las playas y la ciudad cada año y todos se llevan un grato recuerdo de su estadía en ese paraíso sudamericano.

Como mencioné anteriormente, Río de Janeiro es una ciudad de contrastes bastante marcados. Muy cerca de los lujosos hoteles que albergan miles de turistas se encuentran las favelas, que son asentamientos humanos informales donde los habitantes viven sólo con lo absolutamente necesario. La diversión alocada y madrugadora de las discotecas contrasta notoriamente con la calma de la zona de los museos y bibliotecas. Esto también se demuestra en los atractivos turísticos que abundan en la ciudad.

Lo primero que se debe visitar al estar en Río es la escultura conocida como Cristo Redentor, recientemente elegida como una de las 7 nuevas maravillas del mundo. Se puede acceder a este coloso desde casi cualquier punto de la ciudad y, al mismo tiempo, es posible detenerse en los numerosos miradores que hacen que la ciudad se vea como una maqueta meticulosamente elaborada. Al llegar al morro Corcovado, dicho monumento se puede apreciar en su totalidad: es una estructura de 38 metros de altura y 1140 toneladas de peso. Para hacer más sencillo el arribo hasta este lugar, los turistas y el público en general disponen de un tren que hace un recorrido muy especial por la floresta de la Tijuana que ofrece un paisaje excepcional. El tiempo que dura el recorrido es de 20 minutos y el precio es bastante accesible: solo 22 dólares.

En el centro de la ciudad también existen atracciones para los fanáticos de las bellas artes. Los museos, galerías y otros recintos artísticos están presentes en todas partes, y los más importantes son: el Teatro Municipal, que constantemente tiene un interesantísima obra que presentar; la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y el Museo de Arte Moderno, cuya estructura diseñada por el arquitecto Affonso Eduardo Reidy, es en sí una obra de arte moderno.

Los fanáticos del fútbol pueden encontrar en esta ciudad uno de los estadios más importantes del mundo: el Maracaná. El interior de este recinto ha sido el escenario de muchas de las victorias del equipo auriverde, actual pentacampeón del mundo. Los visitantes pueden acceder a las instalaciones en cualquier momento del día para conocer una las piezas más importantes de la historia del fútbol.

Como no puede ser de otra forma, una visita a Río de Janeiro no estaría completa sin una relajante visita a sus playas. La ciudad dispone de 4 kilómetros de arena y mar para el deleite de los pobladores y los turistas. La costa atlántica de Brasil cuenta con la playa más famosa del mundo: Copacabana, que diariamente recibe miles de turistas y que también ha sido el escenario de muchas de las más conocidas telenovelas de las pantallas brasileras. Otras exquisitas playas que se encuentran en ese lugar son las de Leblon e Ipanema. La diversión en estas playas está garantizada. Los visitantes cuentan con muchos restaurantes a su alcance donde pueden disfrutar de los platos típicos de la zona y de grandes cantidades de cerveza brasilera, cuya calidad es reconocida mundialmente.

Cerca de las playas de Río se encuentra uno de los hoteles más exclusivos de la zona, el Copacabana Palace. Una noche en este hotel puede llegar a costar aproximadamente 250 dólares, por otro lado existen otros que cuestan tan sólo 50 dólares. En conclusión, no hay excusa para no visitar este paraíso tropical, antes de que rebalse de gente por causa del Carnaval que se avecina.

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